Cuando se trata de verte bien, cualquier ocasión resulta una excelente excusa! El trabajo es una de ellas, es el momento de poner a prueba tu capacidad de combinar prendas básicas y lograr conseguir el outfit que te hará salir de cualquier apuro.  ¡De ti depende!

Aquí te presentamos cinco tips para elegir tus prendas de ir a trabajar.

  1. Organiza tu closet: Libérate! Elimina lo que no necesitas. Sal de esa ropa que sabes, por nada del mundo llevarías al trabajo así como aquella que esté en condiciones no aptas para ninguna otra ocasión.
  2. Descubre cuáles son esas prendas que puedes catalogar como básicas, es una tarea sencilla que requiere de orden; lo demás, ¡pan comido! Con tu estilo y personalidad podrás empezar a jugar con un nuevo insumo para tu guardarropa.
  3. Busca tus prendas infaltables:
  • Una buena chaqueta:  Es una prenda que aporta a la credibilidad tan necesaria en el ámbito laboral.
  • Una falda tipo lápiz:  Añade feminidad y profesionalismo.
  • Una blusa básica:  Vital para cualquier ocasión.
  • Blusas protagónicas:  Que tengan detalles que marquen la diferencia.
  • Un pantalón que te horme bien, por favor!
  • Un vestido negro, te sacará de apuros.
  • Un buen jean, la mejor forma de terminar una semana.
  1. Revisa tus zapatos. Dime en qué andas y te diré quien eres. Elige zapatos que resalten tu figura, si tu trabajo te lo permite busca un calzado que complemente bien tus prendas y que te sume elegancia. Es mejor que te sobre a que te falte.
  2. Separa tus accesorios y empieza a jugar. No te imaginas cuántos outfits logras sacar de tu selección.

De acuerdo a tu actividad, puedes arriesgarte para combinar colores o texturas: tú sabrás qué es lo adecuado en tu empresa y qué imagen quieres proyectar de ti misma.

 

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